Traducciones español- inglés – español

Actualmente millones de personas requieren ayuda para poder entender diferentes textos escritos en un idioma diferente al que hablan, trátese en este caso de español o inglés. Personas como María del Pilar Mejía, dedican su vida a realizar Traducciones escritas español – inglés – español.

Para poder desarrollar esta profesión, es necesario obtener título de Traductor Oficial, lo que significa estar avalado por el Ministerio de Justicia, y haber prestado juramento de confidencialidad, garantizando así honestidad, transparencia y discreción en el trabajo a la hora de enfrentarse a documentos de alta importancia como son los legales, médicos, financieros. Este principio de confidencialidad se mantiene también para las traducciones orales simultáneas y consecutivas.

Uno de los aspectos más importantes de esta labor es la interpretación. Es el punto clave que distingue a la persona que se dedica a traducir textos, de una máquina o software que lo hace. El trabajo que realizan las máquinas o software avanzados, es el de guardar en su memoria todas las frases que se escriben, sugiriéndolas después cuando surgen otros textos similares.

En ocasiones puede ser de ayuda, pero sin embargo no es un buen recurso si se quiere traducir un documento importante, y todos los documentos lo son, pues cada uno de los contextos es diferente, y rara vez se tiene la misma intención al escribir una frase en un mismo texto. Lo anterior no lo detecta ningún software, y por lo tanto es posible que al traducir utilizando esta herramienta, el texto quede sin sentido o mal redactado.

Todo lo anterior es primordial, pues cuando hablamos de traducir también hacemos referencia al acto de comunicar. Al traducir un documento, el traductor está comunicando a un tercero, que desconoce el idioma, lo que el texto fuente o su escritor desea dar a conocer. Por lo tanto, el traductor debe interpretar muy bien el contexto y empaparse de la idea o sentimiento que se quiere transmitir en cada escrito, y esto, por ahora, solo es capaz de hacerlo el cerebro humano.

Sería realmente erróneo si al momento de transmitir un mensaje, este se entrega mal debido a una mala interpretación del contenido del texto, o a una mala lectura del mismo. El traductor debe saber siempre sobre qué se está hablando, es decir conocer a fondo el contexto.

Un ejemplo de lo anterior, podría ser cuando un juez debe dar un veredicto basado en un texto traducido, si este no está correctamente interpretado y a su vez traducido, la sentencia del juez también será errónea y hasta injusta. Es por eso que la responsabilidad a cargo del traductor es muy grande pues son quienes finalmente trasmiten el mensaje.

Un buen traductor jamás traduce al pie de la letra o literalmente lo que dice el texto, porque al traducir de esa manera el resultado será un documento mal escrito, difícil de leer, sin buena redacción, porque cada idioma, en este caso español e inglés, tiene sus propias normas gramaticales. Es deber del traductor adaptar en cierto sentido el texto en el que está trabajando, al idioma al que está traduciendo.

El propósito es que el documento sea agradable de leer una vez traducido a cualquiera de estos dos idiomas, utilizando todas las herramientas gramaticales, por ejemplo, tanto en español como en inglés, saber usar los adjetivos, verbos y adverbios, sin cambiar nunca el sentido de lo que se quiere dar a conocer o comunicar.

Además, la traductora María del Pilar Mejía tiene amplios conocimientos generales y larga experiencia, lo que le permite traducir cualquier tema. Si se quiere llegar a traducir un tema, cualquiera que sea, es necesario empaparse de él, conocer qué términos utiliza, por qué habla de ciertos asuntos, conocer a quién va dirigido el texto, leer con anticipación. Lo mismo se recomienda en la traducción simultánea y en la consecutiva, donde si es posible se debe conocer el tema con anterioridad, para estar preparado ante cualquier imprevisto que se pueda presentarse.

Textos a traducir

La traductora Maria del Pilar Mejía puede traducir cualquier tipo de texto que se encuentre escrito en español o en inglés, exceptuando poesía, esto porque este tipo de documentos requiere de una interpretación especial y más profunda.

Ella está en capacidad de traducir textos legales como sentencias, divorcios, herencias, certificaciones, entre otros; igualmente traduce documentos médicos, científicos, técnicos, bancarios, financieros, contratos de todo tipo, estados financieros, políticas contables de diferentes organizaciones, registros sanitarios, informáticos, entre muchos otros.

Tiempo requerido

El tiempo que puede tomar la realización de una traducción es diferente en cada caso, pues depende de la extensión del documento encargado. La traductora que nos ocupa puede traducir hasta veinte páginas diarias.

Precio

Al igual que el tiempo que se requiere para realizar una traducción, su costo depende de la extensión que tenga el texto, evidentemente no es lo mismo traducir una hoja a un libro completo, contratos, manuales de seguridad, registros sanitarios o políticas contables de las diferentes organizaciones. Las personas interesadas pueden tener la seguridad de que siempre se les cobrará lo justo y el cumplimiento será perfecto.

Riesgos

Evidentemente, se corre el riesgo de que en una traducción exista un error, en algunos casos puede llegar a ser menor como la falta de una coma o una tilde, o mucho más grave, como cambiar el tiempo de un verbo o confundir un adverbio.

Es posible llegar a encontrar errores de traducción con alguna palabra o término que no sea el adecuado o no corresponda a lo que se está hablando, errores de digitación cuando se encuentra una cifra incorrecta, una letra de más o una palabra cambiada y finalmente los errores de interpretación, cuando el traductor cambia el sentido de lo que se quiere dar a conocer o comunicar.

Sin embargo, si el trabajo se hace de manera consciente, con cuidado y sobre todo con un traductor oficial avalado por el Ministerio de Justicia, el riesgo de encontrar errores fatales, disminuye drásticamente. En cualquiera de los casos, cuando se encuentra cualquier tipo de inconsistencia ya en alguna palabra o expresión, es decir errores de traducción, de digitación o de interpretación, es necesario hablar con el traductor, quien inmediatamente corregirá el error, para satisfacción del cliente.

Importancia del oficio

Cada día son más las personas que estudian para poder hablar un segundo idioma, y por lo tanto se tiene la falsa idea de que cualquiera que hable otro idioma diferente al propio, está en capacidad traducir documentos o conferencias, pues habla los dos idiomas.

Lo anterior es un gran mito, y en realidad es un error que se comete constantemente creer que hablar un segundo idioma permite trabajar como traductor. En la mayoría de los casos esto no es posible, porque lo más importante para ser un buen traductor es conocer muy bien y a fondo su propio idioma, sus reglas gramaticales, giros idiomáticos, ortografía, uso de verbos, adverbios, adjetivos, sustantivos, sinónimos y en general todas las reglas gramaticales que cada idioma posee y que lo hace único. Solo esto permite aprender y manejar bien un idioma diferente al propio.

Para ser traductor oficial, es necesario ser un muy buen escritor en su propio idioma y haber leído bastante en su propia lengua y en la otra u otras, para poder conocer la gramática necesaria de cada idioma. Es por eso que en la mayoría de los casos es mejor invertir en traductores que realmente estén acreditados por el Ministerio de Justicia pues realizarán un trabajo profesional gracias a su bagaje de conocimientos y amor por su profesional lo cual les permite traducir cualquier tipo de tema y adaptarse a cualquier situación.

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