Traducciones Certificadas

TRADUCCIONES TÉCNICAS

 

 

 

Una traducción certificada es una traducción firmada y sellada por el traductor que, en este caso, debe ser un traductor certificado. Los requisitos fundamentales para realizar traducciones certificadas oficiales están regulados por las leyes propias de cada país.

En la gran mayoría de los casos, la sola firma y el sello del traductor oficial son suficientes para que la traducción sea considerada certificada. Por ejemplo, en Colombia este es el único requisito, según la normativa vigente, que debe cumplir una traducción para poder considerarse legal.

Implicancia de las traducciones certificadas

Una traducción certificada (también conocida como traducción oficial) es una traducción de documentos considerados legales (tales como son los certificados de nacimiento y certificados de matrimonio, los contratos, los testamentos, los documentos de marcas o patente, etc.) o simples, la cual está firmada y sellada por el traductor, demostrando ser precisas y que se encuentran en cumplimiento de las normas legales que se exigen, para su presentación ante diferentes organismos.

Un traductor oficial puede ser certificado y, sin embargo, puede realizar tanto una traducción certificada como simple, dependiendo de los requerimientos de su cliente. En esencia, una traducción certificada se distingue de una traducción simple porque contiene la firma del traductor, el sello, identificación del documento de origen, el idioma en el que fue traducido y la fecha. En las traducciones simples, solo se entrega el documento traducido sin que contengan estos datos adicionales.

Sin embargo, dado que la certificación no es un procedimiento que requiere las mismas exigencias en todos los países, es importante tener en cuenta que, según el propósito de la presentación de su documento, su traducción puede requerir niveles adicionales de certificación. Como lo son las certificaciones notariadas.

Traducciones certificadas y notariadas

En este caso, una traducción notariada es una traducción certificada que requiere de una verificación adicional, esto es la validación o legalización de la firma del traductor ante un notario.

Este procedimiento se realiza para reconocer la legalidad de la firma de la persona que está firmando el documento y, por supuesto, es importante recordar que quien debe firmar y sellar la traducción es el traductor oficial que publicó la traducción. Por lo que, si un documento necesita ser notariado, existen un paso que se debe cumplir después de la certificación, de lo contrario la notarización de la traducción no se podrá realizar.

En primer lugar el traductor debe registrar su firma ante la notaría correspondiente, para que, luego de recibir el documento traducido y certificado, el cliente acuda a la notaría para verificar la firma del traductor en dicho documento.

En cuanto a la notarización y certificación de las firmas oficiales de traducción, cabe señalar que solo se puede realizar en la notaría donde el traductor haya registrado su firma. En ABC Traducciones le brindamos toda la información sobre dónde se han registrado nuestras firmas.

Traducciones certificadas con apostilla

Las apostillas son un requisito u obligación legal, derivada del tratado de la Convención de la Haya del 5 de octubre de 1961, que exige que todos los países miembros deben certificar los documentos que presentan en el exterior para propósitos legales, los cuales son documentos oficiales y deben estar apostillados. Recordamos que para presentar los documentos en organismos que se encuentren dentro de Colombia, la apostilla no es necesaria.

En todos los casos, para realizar la traducción, los documentos deben ser apostillados en el país de origen, lo que implica que cuentan con una certificación internacional.

Una vez apostillados, se procede a realizar la traducción oficial. Este tipo de documentos oficiales que contienen apostillas obligan al traductor a traducir la apostilla, en el caso que esta no se encuentre ya redactada en el idioma en el que se solicita la traducción. Estos documentos traducidos son considerados traducciones certificadas oficiales.

Otros datos de las traducciones

Además de la firma y el sello del traductor, a una traducción certificada se le pueden sumar: acuerdos de confidencialidad, contratos de calidad o certificados de idoneidad del traductor.

Recordamos entonces dos aspectos importantes:

Los documentos con apostilla son siempre oficiales, por lo tanto, sus traducciones deben ser certificadas y notariadas porque se realizan con fines legales

Una traducción certificada puede no requerir la notarización. Para uso interno (en Colombia) los documentos oficiales no requieren apostilla, sino que solo se necesita que sea firmada y sellada por el traductor y, en algunos casos, la autenticación de la firma del traductor ante notaría.

En términos de traducciones, las embajadas y otras instituciones legales internacionales suelen requerir diferentes certificaciones. Para asegurarse de contar con un buen trabajo, es preferible que, ya sea que necesite traducciones certificadas, oficiales, notariadas o traducciones legales de la apostilla, acuda a un traductor oficial.